28 octubre 2008

ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS (Huevo encapotado de champis al ajillo)

Si palabras o silencios, yo diría ambos. Pero si tengo irremediablemente que elegir, siempre serán las palabras.
Cuando se instala el lenguaje de los silencios, se corre el peligro de que las traducciones no sean simultáneas. Por eso, con toda seguridad, esta escena tendrá otra y hasta dos versiones más. No me gusta imaginar ni adivinar, prefiero las palabras, aunque también puedo dibujar corazones de tiza en la pared y firmar platos con mudos besos.

Anoche se fue la luz , no veías mi mirada desde las sombras cuando me acerqué. Una botella de ron a mano, un vaso y la llama de la vela disputaban tu atención. “Es dura la vida a veces, injusto y poco el digno el sufrimiento... no me gusta” - leía en el acuoso de tu vista perdida. Supe de tu dolor como siempre he sabido, porque es prácticamente “siempre” el tiempo que llevo a tu lado observándote sin decir, quizá, lo que necesitabas oír.
Me acerqué a tu espalda y sonreíste al verme, quise llevarte al salón, junto al fuego y aunque no lo dije junto a mí. Quise compartir el Aldea y que nos diéramos un abrazo. Te besé. Diste un pinche. Me pregunto desde cuando te sorprende mi amor pero no te digo nada. Siempre fue así entre los dos, sin muchas palabras, crecimos enseñándonos mutuamente cómo debía ser y fuimos forjando un lenguaje de silencios. Nos enseñamos que valía con creer, sin dudas, sin preguntas y así ha sido. No necesito saber si algunas veces sientes frío entre nuestras sábanas, o suspiras al darte la vuelta por una caricia que no llega, no debe ser importante para ti si nunca nos lo hemos dicho.
Sigues empeñado en la vela y yo tengo frío. “Vuelvo al salón", te digo, "tienes cena en la cocina” Me callo que te quiero y me voy a dormitar. Sé que verás mi beso en tu plato, siempre ha sido así, nunca has pedido más(?).

HUEVO ENCAPOTADO DE CHAMPIS AL AJILLO





INGREDIENTES:

Champiñones al ajillo (oliva, champiñones, ajos, perejil y sal)
Huevos
Arroz blanco

Creo que la foto dice el resto. Hago los champis en una sartén pequeñita, agrupo y casco el huevo que se irá haciendo medio a la plancha, con los champis cuajándose con la clara. Juego con alguna gotita suelta de aceite que vuelco sobre la yema, lo salo si es para alguno de gustos extremos, yo creo que no lo necesita, y ya.

Para servir, coloco sobre una montañita de arroz o con pan de sobra si gusta sopetear. Para mi es imprescindible el arroz que empapa y suaviza la fuerza de los ajos , la sal y el mismo huevo.

13 comentarios:

k dijo...

Un plato de AMOR encapotado. Paciencía, dicen es la madre de las Ciencías.
Impresionante, aún tengo erizada la píel.

Juan dijo...

No se que tienes, pero entrar en tu blog leer tus textos y evocar recuerdos y sentimientos maravillosos es todo una. Y si a ello se le añade un plato como este no falta nada más.
De la imaginación también vivimos.
Saludos

picapusa dijo...

Yo, esta vez, he tenido que entrar y salir unas cuantas veces de tu blog, porque tu texto ,al contrario de lo que dice Juan , (perdona Juan si te entendí mal ), no me evoca sentimientos gratos.
No se explicar porque, o si pero prefiero no decirlos.
De todos modos es indiscutible la facilidad que tienes para hacer despertar el alma.
Volví por el plato , que me dieron ganas de darle dos lametazos a la pantalla por dios. ( bajando a lo terrenal )

besos adormidera.

De_duende dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
k dijo...

Al igual que Picapusa he jugado al juego de la margarita del Amor, comento ,no comento,COMENTO ...
He vuelto y al volver a leer y desde ora prespectiva, su último parrafo, lo resume todo, lo sublima. No es lo que dice, es lo que no dice.
A veces me pierdo, la verdad, me importa poco, no es lo que digo , sinó lo quiero decir.
Y al igual que al principio, lo digo, no lo digo......
Un beso en el plato, es un beso perdido-no compartido.

Adormidera dijo...

Ciertamente no son sentimientos gratos, Picaniña. Y como bien dices, K, los gestos son gestos perdidos si no llegan, si no se hacen sino en el pensamiento.
Pero no se preocupen por no cogerlo a la primera, creo que ni que lo leyeran las dos personas protagonistas de esa escena, se verían retratados.

El problema, Juan, es precisamente quedarse en la superficie, con lo que queremos ver, y aún peor hacerlo aposta, por comodidad o por no sufrir. Habrá gente que piense que esa bonanza ficticia, esa paz aparente, es lo ideal. No se plantean que es un engaño, sino que se evita el dolor.
No sé, a veces yo también me dejo llevar y digo que, bueno, si no se provoca infelicidad, si no interesa ver, uno llegará ligero hasta el último momento. Pero... ¿y lo que se pierde sin vivir? Tanto que no recibiremos ni seremos capaces de dar. Y llegado el momento, ¿sabremos que sólo hemos vivido en una nube?

No sé, a mí particularmente me aterra. Creo que tengo, tenemos, el derecho a sentir. Vivir en el silencio quizá sea blando pero también evita rozarnos con las aristas de las sensaciones verdaderamente intensas y reales.

Tengo el derecho de decidir por mí. Y decido que no quiero silencios que den por sentado el humo. No quiero elucubrar sobre palabras que no llegan. Quiero saber y decidir, optar, disfrutar o rechazar. Quiero que me digan y decir qué falla para tener la opción de solucionarlo. Quiero que me digan donde está el conflicto para tener opción a luchar. Quiero que me digan que algo falta para decidir si quiero darlo. Quiero poder pedir y que me pidan.

No sé, quizá yo sea muy torpe. Pero no quiero fantasear y encontrarme dentro de años con que se me cae un edificio al que no supe construir los cimientos (igual podrá caer por un huracán).

Por supuesto es mi opción. Habrá otras. Habrá gente que prefiera vivir así. Eso ya...

Muchas gracias a todos. Besitos mil.

Adormidera dijo...

To, a tí te dejo aparte, permítelo también.
Tú hablas de otros silencios. jajajajajja, para mí que no leíste todo.

Respecto a esa ausencia de ruidos a los que te refieres, puedo llegar a estar contigo, pero sólo en cuanto a lo personal. O quizá también a lo social, en momentos en que no se necesite más que aire y el motor de la vida funcionando. Por supuesto que hay instantes así.
Y sé por experiencia que no siempre es fácil explicarse y escuchar (ambas acciones son un arte en sí). Que lleva también implícito un esfuerzo y que hay que querer hacerlo.

No son tan divergentes las opiniones, y si fuéramos calcados los unos a los otros, a lo mejor no sería necesario poner en palabras nada. Pero afortunada o desgraciadamente no es así.

Habrá instantes en medio de su bosque, mirando los dragos de Gallegos, viendo amanecer sobre los montes de Tegueste, descansando en aquella ermita o desayunando entre risas un bocata de queso, en que no se necesitará ningún sonido más.
Habrá otros en que la energía no fluya tan directamente, los ojos no miren de frente, lo turbio se instale en los corazones, la desilusión o la desesperanza campe por los montes de piel, y sea necesario hablar y escuchar para no equivocarse.
Por supuesto, podrá decirme que no tiene nada de malo ese (auto)engaño. Bien, como decía arriba es una opción, pero no es la que yo querría.

En fin, que me lío esta mañana lluviosa cuando tengo pendiente terminar de preparar un conejo. Ays, estos amigos confianzudos que se apuntan a un bombardeo. ¿interpreto que quieres también huevos fritos? ¿El capricho no era falafels? jajaajjajaja ¿sabes lo que te digo? que casi mejor, cocinas tú!

En cuanto a P, sólo que para salvar lo injusto de su sufrimiento, llegó la justicia de su descanso. Ojalá él también haya tenido la oportunidad de saber y decidir, y haya vivido como quiso y lo que quiso, y en lo que cabe nadie haya dado por sentado cosas en su nombre.

Llueve y la luz del sol se desparrama en las gotas de neblina, pintándolo todo de dorado. Un abrazo

PDT. Tengo guardado un chuvasquero

De_duende dijo...

Jajajajaja.Así empezaba las mañanas, un hombre gordo, con su panza al viento, sin camino ni rumbo que tomar cada día, solo su corazón como guía, su silencio en la mente y ausencia de ego. Golpeaba el hígado y reía.

"Un beso en el plato es un beso no compartido" muy fuerte esa frase, para este día en la que quiero ir a despedirme de mi amigo que ahora duerme,él aún no sabe que ha muerto, ¿es curioso no?. Así también nos pasa a nosotros, creemos que estamos despiertos, pero estamos dormidos, nos perdemos miles de momentos, pero esta mente loca, los quiere analizar a su antojo porque está tan chabeta que ella misma se contesta y se conforma.¿ Que decir del beso de Judas? tal vez Jesús no hubiera preferido compartir ese beso, pero las cosas son como son, no como nosotros creemos que son.
Alguien sube a la copa del árbol, la otra cansada se queda sentada en la base, el que está en la copa tiene a su alcance una vista preciosa y le comenta al de abajo, ¿ves aquel río a lo lejos? y el que descansa en el suelo se pregunta ¿que dices loco, no veo ríos por parte alguna?. Ambos están en el mismo espacio tiempo, pero cada uno ve cosas distintas.
Desde ese estado es mu difícil ver el estado natural de las cosas.
Solo el ego y la mente siguen viendo el ruido y el silencio por separado, y como dijo alguien,"deja que las cosas sean como son, y no habrá ni ruido ni silencio"
Jajajaajja uy mi hígado

Marhya dijo...

Me suena todo tan triste... que mejor me quedo sólo con el plato, que se ve delicioso, dan ganas de probarlo, ¡ay si fuese tan sencillo quedarse siempre con lo que a una le hace más feliz y dejar el resto a un lado!!!

Besos.

Carmen dijo...

Hola niña linda..

Como expresar lo que mi corazón siente al leer este párrafo entre palabras y silencios, cuántas veces much@s de nosotr@s hemos sentido lo mismo que tú expresas, es cierto que a veces un gesto vale más que mil palabras, pero que lindo sería poder tener SIEMPRE la unión con ambas cosas..
Has provocado un pellizco de recuerdos en mi piel de los que hacía tiempo tenia en el baúl encerrados bajo llave..

Del plato decirte, EXTRAORDINARIO..

Un abrazo desde la tierrina linda.

Ishtar dijo...

La receta, deliciosa como para querer tomarla de inmediato, sin esperas.
Los lenguajes...cada cual tiene el suyo y lo peor es que no coincidan con el nuestro y nos veamos desconectados, pero es hermoso aprender otros lenguajes hechos a base de gestos y miradas, de silencios y suspiros, de caricias apenas iniciadas, de palabras susurradas como si doliera su salida, de recuerdos compartidos que ni siquiera es necesario explicitar porque siempre permanecen. El lenguaje oral es como la marea, vemos lo que nos deja justamente cuando se retira.
Te envío besos azules, Adormidera, añoro verte por el foro, con tu lucidez acostumbrada.

Adormidera dijo...

Es lunes de una semana que se presenta ocupada y, de tanto hablar este fin de semana, amanezco con la cabeza embotada.
Pero no quiero pasar sin saludar a las tres, Marhya, Carmen, Isthar.
Un abrazo fuerte a cada una.
Isthar, tengo problemas con la ADSL, por otra parte quizá este paréntesis hasta tiempos mejores, me sirva para volver a cogerlo con las ganas que había perdido.

Adormidera dijo...

PDT. Nadie ha dicho nada, qué generosos son todos. En cuanto al plato decir que realmente es super sencillote y rico, pero que el arroz mejor dejarlo en su punto. (guiño), esa foto es antigua y de un arroz pasadito. Ya la cambiaré cuando vuelva a hacerlo algún día de estos.Gracias generosos