12 diciembre 2008

A QUÉ HUELE LA NAVIDAD (Queso de galletas)



Llevo días leyendo por ahí sobre los preparativos del Adviento y la Navidad. Me ha sorprendido ver que en muchas casas huele a mezcla de tradiciones, a especias que por aquí no son tan habituales, en lugares de Argentina se recuerda a Alemania o Italia, en casas austriacas, se echa mano de recetas chilenas o españolas. Y tampoco me he querido privar de probar una muestra.
Pero antes de comentarlo y agredecerlo, quiero contar a qué huele la navidad en Canarias, en una parte al menos, en La Palma, en mi casa.

Para empezar, y este año, huele a frío. Sí, a mí el frío me huele, me huele a humedad, a tierra empapada, me huele a lavándula, a flor de bejeque y a pascuas. Pero también me huele a hogar, a almendras, a canela, a limón, a matalauga, a pino, a vino y almíbar, a masas fritas y mistela. Más adelante también olerá a salmorejos, a caldos y a hortelana.

La Navidad para mí es sobre todo la alegría de compartir y también de dar, y me reconozco incorregiblemente ilusa, obtusa y abierta al espíritu navideño más ñoño. Qué se le va a hacer, si es que tiene que haber bichitos de todas las especies.
Total, que me gustan las fiestas que yo conozco y he vivido. Entonces se esperaban alegres por reunirse, cuantos más mejor, sin ninguna pretensión puesto que sólo se comía lo que había, y que con mimo se había guardado para esa fecha. La única diferencia: que se abría la mesa del comedor, venían tíos y abuelos, se tomaba sopa de picadillo y a los niños nos dejaban disfrutar las tardes viendo Mujercitas y jugando mientras en la cocina se olía a sopa, rosquetes y truchas; la casa se adornaba con un pino, su espumillón, unas poquitas bolas de "cristal", o a mí me lo parecía por lo fáciles que eran de romper, y nuestro belén con musgo e imitación de nieve con gofio, su charco en tapa de bote de cristal y sus patos de plástico. No tenía nada de particular, no íbamos de tiendas, ni a "los cochitos", no conocíamos al señor Papá Noel y, muchas veces, el árbol era un simple gajo seco, pero... era NAVIDAD.
Los tíos se embarraban para respigar las primeras papas nuevas, se mataba la gallina o los conejos, se recibían cestas de naranjas y boniatos, se hablaba de los Reyes Magos que siempre venían pobres, ¡los pobres!, y mi madre envolvía lo que había tejido para alguna de las tías y el paquete de pañuelos o la colonia para los demás, preparando la noche mágica.
Los abuelos esos días compartían habitación con nosotros y, aunque no me gustaba, mamá entonces sonreía y los agasajaba y al abuelo lo llamaba de "usted" con tanto amor que creo que pocas veces despues yo misma he podido usar la palabra sin tener ese mismo respeto.
El 24 mi padre trabajaba sólo medio día. Entonces no había vacaciones ni festivos que respetar, salvo el día de nochebuena y el 25. Y en esas horas antes de la cena, iba como algo extraordinario a visitar a sus hermanos y sus hermanas venían a visitarlo a él. Trasiego de vino y tierra (aguardiente de uva), alpargatas sucias de fango en la entrada, la lluvia fuera y el comedor con cartones para no pisar sobre el piso recién fregado. No se acostumbraba hacerlo a esas horas pero para la cena todo tenía que estar impecable.
Días antes ya habíamos ayudado todos a dar vueltas a la casa, cristales, los llamadores de las puertas de la entrada, altos y bajos... la santa cena.
También se habían encendido hornos y fogones para hacer lo que se podía, en el mejor de los casos quesos de almendras, almendrados, galletas y pan de leche.

Ahora falta alguna gente y otros nuevos se han unido. Y sigue gustándome reunir, adornar, compartir. Hacer dulces para regalar, y sobre las costumbres viejas, otras nuevas tradiciones se impondrán. Como por ejemplo los pestiños para los primos que hago sólo por estas fechas, las "truchas" de cabello y mazapán, los dulces para los amigos. ¿Que a qué huele en mi casa estos días? Pues a queso de galletas a recuerdos y a todo lo nuevo con que cada año me empeño en disfrutar.

Y este primer QUESO DE GALLETAS PALMERO va para tí, To.

Para un molde pequeño (14 cms de diámetro en la parte más ancha):

Un paquete de galletas maría (200 gr.)

200 gr.(250 para los dulceros)de azúcar

40 gr. de mantequilla

50 gr. de almendras (con o sin piel, según se prefiera)

70 gr. de coco

2 huevos batidos

Limón rallado

1 ó 2 cucharitas de canela molida

Las galletas y las almendras se pican donde se acostumbre, en mi casa en una picadora de esas tipo 1-2-3. Sólo tener en cuenta no hacer polvo todas las galletas, mejor dejarlas como la tierra ideal: con distintas texturas.

Y luego no queda sino ponerlo todo en una cacerola de fondo grueso (yo uso olla exprés sin tapa) e ir dándole punto con una cuchara de palo. Al principio costará un poco amalgamar. Yo suelo poner primero la mantequilla con el azúcar, cuando esté derretida la mantequilla, añado el resto de ingredientes. Y estará cuando se separe de las paredes de la cacerola. Ojo con dejar más tiempo, si esperamos que empiece a pegarse del fondo, es que estará muy duro el queso. No sabrá mal ni mucho menos, pero el resultado será más seco y con cierta dificultad para partir con el cuchillo, para sin impedimento a la hora de comer. A mí me gusta un poco más tierno. Así que mejor cuando naturalmente se despegue. Poner en molde bonito rígido, con un poco de mantequilla y bien espolvoreado de coco.

Parte de mi familia procede del centro de la isla. Zona rica en almendros y en tradición a la hora de tratar las almendras. Esta variante se hacía porque resultaba más económico para una familia que hacer un queso de almendras, tradicional, que sustituye todo lo que es la galleta y el coco por pura almendra.

En cuanto a las cantidades, es la primera vez que hago uno pequeñito. Normalmente trabajo con cantidades triplicadas. Pero una se hace mayor, y la verdad es que el tiempo de cocción se hace mucho más llevadero así. Para los que piensen que se puede hacer al horno, ni de coña!!! Ya lo intenté y no sale ni por asomo parecido. En la thermomix, por si estuvieras pensando en ella, quizá podría ser pero como me queda tan lejos.

PDT. Si alguien copia la receta, por favor no olvidar de que zona de España procede. Que internet sin fronteras valga para enriquecernos, que sirva para dar a conocer lo tradicional pero jamás para perder la individualidad de cada pueblo, y no cuesta nada. Gracias

...canta la isla por Sirinoque al son de mi niñez, por Taburiente, arruyo y paz, almendra, flor y miel, y así se hará verdad la magia que soñé.


14 comentarios:

picapusa dijo...

oh que curiosa receta, me ha encantado, y dices que sin horno??, es al baño maría?? o lo entendí mal??, me ha encantado.
Y aprovecho para felicitarte las navidades, y mandarte un abrazo grande y un beso.
Para mi eres un regalo descubierto por estos mundos de internet.
Es curioso , con lo que me negué a poner el adsl , jajaja, quien lo diría, y las cosas tan buenas que he descubierto.

besos adormidera.

Adormidera dijo...

Ni al horno ni al baño maría.
Cuando digo dar punto, me refiero a guisar dando vueltas constantemente, yo prefiero a fuego medio y en esta cantidad se hace rápido.
Cuando se separe de las paredes y se haga una bola, entonces se pone en el molde presionando un poco para que coja la forma y quede como un queso, se desmolda ya frío y se corta en cuñas.
Yo en otras ocasiones lo hice en un molde como para una tableta de turrón, y luego lo cortaba como si lo fuera.Lo tradicional aquí es ese tipo de molde estriado, y los de antes que tenía mi abuela, eran de una marca de tupers, que traían la base con una tapita con formas, de estrella, de hojita, y quedaban con un adorno así grabado en el queso.
Feliz Navidad también para tí, y gracias por lo de regalo. jajajajajja, debieron gastar unos buenos metros de papel para envolverme.
Un besazo de corazón.

Juan dijo...

Hola Adormidera. Como soy un pardillo en cuestión de cocina además de en muchas cosas más, al leer el título pensé, iluso de mi, que se trataba de un queso lo que ibas a hacer jj. Pues lo que has hecho además de estar, creo, que muy rico me ha parecido superoriginal y más por el título jj, claro que para mi es original un bocadillo de atún.
Adormidera, suscribo todo lo que has dicho sobre la Navidad, es más, has hecho que me traiga muchos y muy buenos recuerdos. Recuerdos que ya solo viven con uno. Debemos quedar muy pocos con esos pensamientos y, aunque no soy un viejo, lo vivo tal como lo describes. Me encanta leerte.
Gracias Adormidera.
Saludos

Calohe dijo...

Me ha encantado esta receta por lo nueva que resulta para mí, por lo tradicional, por lo preciosa que te ha quedado y por tus explicaciones ...
También me gusta la Navidad y tambien espero mucho de cada Navidad, pongo todo el empeño en ello ...
A mi la Navidad me huele a dulces aromas de horno, a galletas, a especias, a calor en la cocina, a Panetone, a Roscón, ...
Besos

Carmen dijo...

Adormidera me encanta leer que tienes ese maravilloso espiritu navideño, cuánto daría yo para que volviera a mi ser!!! me gusta la Navidad pues me trae muchos y muy buenos recuerdos de mi niñez (y de no tan niña) pero ahora la nostalgia, tristeza y soledad (ésta última la creo yo misma) se apoderan de mí especialmente en estos días, en fin, que NUNCA PIERDAS ese maravilloso espíritu cielo..
Ese queso está FABULOSO, me encantó..

Un abrazo.

Reme dijo...

Me encanta tu receta, es original y madre mia tiene que estar para chuparse los dedos.

Además de envidiarte este queso te envidio esa ilusión que tienes por la navidad, no lo pierdas nunca.

Besitos

MolyGalicia dijo...

Hala!! que postre rico niña!!, en mi vida lo había visto, hay que ver las cosas que una aprende viajando sin salir de casa (como quien dice), la dejaré pendiente....
También aprovecho como otros compañer@s para desearte lo mejor de estas fechas, que las disfrutes mucho en compañia de los que quieres (no de los que te imponen jeje), que te diviertas mucho dando y recibiendo, y en definitiva que seas muy feliz guapetona!!!!


Besiños grandes, grandes

Adormidera dijo...

Hola, JUAN
Tranquilo que no tiene que ver con ser pardillo. Lo de "queso" lleva a error. Pero supongo que es simplemente por la forma que se le da y por la forma en que se corta y se come con la mano, como nuestros quesos.
Creo que es un reto hoy día vivir la Navidad como uno quiere, pero se puede, con algún dolorcito de cabeza, pero se puede. Y transmitirlo es nuestro trabajo. Así que ánimo y a seguir viviéndolo y participándolo como creamos mejor.
Por cierto, jajajajjaja, yo soy de mediana edad, tirando para viejita, que aunque me llamen niña, ya voy para los 41. Por si parecía otra cosa.
Besazosss

CALOHE, cómo me gusta saber que no soy la única. jajajajaja.
El roscón de Reyes lo probé por primera vez hace pocos años. Fue un regalo, y al probarlo me pareció sosísimo, ¡con la pinta tan linda que tienen!
Y es que en las panaderías aquí hacen una masa insípida y apelmazada... Si al menos fuera como esos brioches tiernísimos que hacen ustedes (suspiro)...
Tradicionalmente para desayunar estas fechas se han hecho unas masas que se llaman "roscas de manteca" o "pan de manteca", especiadas fuertemente con anís. Doradas y crujientes. Deliciosssssssas de verdad, solas, con café, con chocolate... Luego llegaron intentos de copiar costumbres ajenas, cosa que procuro evitar y que no creo que sea más que una muestra de nuestra pacatería pueblerina.
La verdad es que los panes de manteca no se hacen en casa, es exclusivo de hornos grandes. Ahora que lo pienso, tendré que investigar sobre su origen y receta.
Cuando llegue la época, ya lo enseñaré aunque sea en foto.
Muchas gracias por tu visita, por tus palabras y felicidades a ti por vivirlo como lo vives.
Un besssazo

Adormidera dijo...

CARMEN, otros años no he tenido muchas fuerzas para vivirlas igual, y me limitaba a poner los adornos y dejarme invitar. Pero el espíritu creo que no me lo ha borrado nada. Entonces para regalar, recurría a postres del tipo del vasito de moka, que eran menos agotadores o flanes de queso. Pero me negaba a pederlo del todo.
Algunos años también tocó pasarlos lejos y sola, incluso tan apurada por historias que llegaba el 24 a las 10, todo cerrado y yo sin nada que cenar, pero eran momentos de crecer en muchos aspectos y tampoco perdía la ilusión. Al contrario, era una manera diferente pero una vela siempre encontré.
No siempre es fácil y las circunstancias pueden ser tantas y tan duras... Lo único que yo soy muy cabezona y con querer y empeñarme hasta ahora ha valido.
Años mejores que otros, pero siempre haciendo por no perderlo. Me niego a perder lo bueno.
Un abrazo cargado también de todo lo mejor, y que sea como tú lo desees para tí.

REME, está deliciosa, eso te lo digo sinceramente. A mí me gusta el turrón blando pero, vamos, no cambio un trozo de ésto por lo otro, ni por el 1880 que me encanta.
Y lo mismo que a Carmen, la ilusión la hace cada uno. Así que espero que tú también la vivas (dentro de lo que se pueda)con la mayor de las alegrías.
Un beso enorme.

Ruliña MOLY, lo de no dejarse llevar a veces requiere su esfuerzo, pero si yo te contara lo rabisquita y cabezona que soy, jajaajajajja.
Una estupenda y alegre Navidad también para ti.
Abrazo apretado.

Ana dijo...

Adormidera, me encanta tu receta, es original que postre más rico. Este me lo apunto yo, pues su textura me ha dejado gratamente sorprendida. Besos y Felicitaciones.

Marhya dijo...

Anda qué curiosa y qué curiosa la forma de hacerla, también. Yo al leer el título también esperaba un queso, asi que ¡sorpresa!
Y una receta tradicional, familiar, de esas que además despiertan recuerdos.
Yo me aucerdo mucho de los dulces que hacían mis padres cada año en las vísperas (y que espero que podré probar este año también si la nieve no lo impide): los mazapanes (cuando hacíamos figuritas y a mi padre la salían los cerditos y las casitas más chulas del mundo), los panes de Cadiz, los plum cakes, las colinetas...
Este año aquí la Navidad me huele a tradicional y a frío, a nieve y a ancestral, a misterio.
Un beso muy grande.

salvia dijo...

Me encanta la receta, para mi es muy novedosa. Me ha gustado mucho la forma en que has descrito tus Navidades de pequeña, la verdad es que para mi eran muy parecidas, todos reunidos en casa de unos abuelos (unas fechas) y otros abuelos (las otras), todos juntos cantando villancicos y ayudando en la cocina. Ahora también nos juntamos muchos menos mal que hay tradiciones que nunca se pierden!!!! Besazos!!

Monica Rossi dijo...

Amapola en tu cocina..No es epoca navideña,pero recien descubro tu receta.La hice hace un rato,tal cual tus indicaciones.Esta enfriandose en el molde,para la hora del te.Originalllllll.Nunca pense algo asi.(En cacerola?)Genial,despues te cuento,como lo saboreamos,aqui,en mi lugar de Argentina.Viva,Palmas,Canarias... y encuentros por Internet,sin fronteras,¿Cierto?

Adormidera dijo...

Hola, Mónica
... encantada de saber que alguien puede probar tan lejos algo que para mí significa mucho.
Y no es Navidad, no. Pero también se hace para fechas especiales.
Precisamente estamos inmersos en una época muy mágica en esta isla. Una fiesta que se celebra cada 5 años, y que gira alrededor de la devoción por la patrona de la isla (Nuestra Señora de las Nieves) y de un viaje que ella inicia desde el monte hasta la ciudad.
Por eso yo también lo haré esta semana después de.... más de una navidad que no lo cato.

Un abrazo muy fuerte hasta tu Argentina.