02 enero 2009

CUANDO... (Dulce de Pantana)


Cuanto más me bajas, más me subo.
Cuanto más presionas, más me empeño en respirar.
Cuanto más lo dudas tú, más segura estoy yo.
Sólo cuando me abrazas, me acaricias y me besas, sólo entonces nos ponemos al mismo nivel. Y nos abrazamos, tocamos y besamos hasta fundirnos. Y ya no hay tú ni yo. Ya no hay dudas ni lo contrario.
Esta danza que podría parecer puro encontronazo, a mí me agiliza, me reactiva, me empuja, me da alas, me despierta, me enseña. Y si después de ir y venir, de discutir, de pensar y de sentir casi siempre encontradamente, nos paramos un segundo, la fracción de tiempo necesaria para mirar muy dentro, terminamos bailando con pasión el mismo y apretado tango apasionado, apasionante.
Cuando tú vas, yo vengo.
Cuando tú despiertas, yo me duermo.
Cuando sale tu sol, se pone mi luna.
Sólo coincidimos un momento mágico. Y ese instante y todas las dudas que me planteas me empujan a seguir estando. Tu revolución me revoluciona y me gusta y no me disgusto.
Cuando tú hablas, yo escucho.
Cuando caes en el silencio, yo parloteo agilmente a tu alrededor buscando tu lengua cansada.
Cuando tú acaricias, yo te sigo... y entonces todo vuelve a empezar, la vida.


Y como yo me enredo en la vida para vivirla, se enreda el tirabuzón de la pantana (cidra) para crecer. Este año por primera vez prendió una pantana en la selva-huerta. Antes vi calabacines y calabazas, pantanas de cerca no.

Mi planta es alucinante, resistente, empecinada, se agarra como la hiedra, se extiende con zarcillos y raíces acodadas espontáneamente. Es prolífica en flores que se abren esplendorosas. Cuando son pequeños los frutos, su piel está llena de pelusilla incómoda que da paso a la suavidad de la piel ya madura. Y cuanto más hecha, más exquisita. Buen ejemplo de lo que se gana con el tiempo. La cidra (pantana en Canarias) que dio este cabello, estaba esperándome desde hace tres años. Y justo las últimas horas del 2008 me decidí a hacer de los dulces más deliciosos para mí.

Sí, tres años. Y no es que sea necesario que permanezca tanto. Pero sí que es importante que el fruto esté bien hecho. Que su piel no se pueda taladrar fácilmente. Cuánto más difícil sea romper su piel, más fácil será que los cabellos nos salgan fuertes, gruesos y nada quebradizos. Todos los inviernos suelo hacer varios kilos. Este año de diversificación, opté por hacer sólo un poquito. El resultado ha sido especialmente delicioso. Como siempre, suave pero con mucho sabor y sin excesos de azúcar (al paladar), los cabellos firmemente delimitados, delicadamente crujientes y sin apenas almíbar. No creo que sea el dulce típico, pero es como a mí me gusta.

DULCE DE PANTANA (como se dijo siempre en mi casa o CABELLO DE ÁNGEL)

Después de probar varios métodos, el más cómodo para trocear la pantana es tirarla escaleras abajo. O, en otro caso, coger un martillo o maza y, fuera de la casa, golpearla. Con ésto y un poco de suerte, se conseguirá que se resquebraje la superficie lisa y dura que cubre la pulpa. Metiendo la punta de un cuchillo grande y fuerte entre la piel y la pulpa, normalmente hará saltar la cáscara sin problema. Luego al fuego, con pipas y todo, que al ser negras, resultará muy fácil apartarlas una vez cocinada.

Si es más fresca, la pantana soltará tanto líquido que casi no sería necesario ponerle agua mas que en el fondo. Siendo así de madura, pondremos de agua hasta alcanzar la mitad del espacio que ocupa. Una vez cocinada, veremos que las hebras se ponen lacias, y cambian de color, tirando a transparentarse. Escurriremos la carne, y a la vez que limpiamos de semillas, iremos "peinando" con un tenedor para separar las hebras.

Una vez peinada la cabellera, la pondremos en un recipiente donde la pesaremos, y con ella, y 3/4 kilos de azúcar por kilo de pantana, iremos al fogón en un caldero de fondo grueso. Yo uso la olla a presión sin la tapa. (ANOTACIÓN POSTERIOR: Acabo de darme cuenta que puse la receta como la hago normalmente. Este año por razones de cansancio y tiempo, en este punto paré. Di un primer hervor y apagué el fogón porque ya era muy tarde. A la mañana siguiente continuó como relato)
Le añadiremos unas lasquitas del amarillo del limón, y en un trapito de algodón blanco y limpio: 1 rama de canela, matalauva y cinco o seis almendras sin partir. Parece una tontería, pero la verdad es que varía mucho el sabor.

La pantana en sí no sabe a nada, a mí al menos me parece muy sosa, las mermeladas en general no me gustan, pero ese toque de madera y especias lo hace muy muy particular, muy rico.

21 comentarios:

Marhya dijo...

No soy muy de dulces muy dulces, pero éso de que lo hayas hecho tú y salido de la huerta y los cuidados propios ya es otra cosa. Y cómo me gustan las fotos, con la manía que tengo yo de coger en verano los zarcillos de los calabacines y los pepinillos y los voy enredando, me gusta su tacto, ya ves tú qué tontería, cuando se enredan y se agarran con fuerza, tan frágiles parecen. Se me hace como las manitas de los bebés, que parece mentira la fuerza con la que te cogen un dedo siendo tan pequeñitas.
Besote.

Nina Maguid dijo...

Además, tu cabello de ángel sabrá a tango, que no es muy angélico pero sí terco y leñoso como la cáscara de la pantana. Quién pudiera probar ese dulce tan lleno de pasión y poesía, tú sí que vives a lo largo y a lo ancho. Enhorabuena. Y un beso.

Anónimo dijo...

soy muy de dulces megusta tu cabello de angel.Quien pudiera probar ese dulce tan lleno depoesia...Un bezo.

Calohe dijo...

Tengo una duda: ¿tres años? A mí se me estropean si espero tanto...
¿me lo explicas?
Besos y Feliz Año!

tanci dijo...

Bella estampa la que nos narras en una prosa poética. Me encanta ese andar ... que si tú, que si yo... El cabello debió quedarte exquisito. A la vista de tan buenas fotos está. ¿Sólo se aprovechan las "greñas" de la pantana para hacer el cabello de ángel, o por el contrario se puede aprovechar también parte de la pulpa?.Felicidades por tan lindo post. Recibe un abrazo.

Adormidera dijo...

MARHYA, a mí me pasa como a tí. Por eso hace tiempo me planteaba para qué hacer según qué confituras cuando yo las pruebo en el momento, y ya.
Esta en concreto es ya tradición. Normalmente guardo un poquito por si viene alguien, o si un día quiero improvisar una tarta o regalar. Y el resto va a parar a empanadillas que regalo para reyes, y subir a mi gente del hospital para que se endulcen la boca y no se olviden de mí.
ESta pantana no era de las mías, sino de mi padre, que cogió unas pocas para mí. Y cada año he ido gastando alguna. De las semillas de hace un par de años, nació mi planta.
He comido alguna fresca pensando que era calabacín, jajajajajja, ya decía yo tanta pelusa incómoda. Y tengo dos hermosuras para guardar, una de kilito y poco que cogí pq tenía una herida y pensé se pudriría y otra que andará ya por 3 kilos y que sigue engordando en en la huerta. Como en la foto , cuatro o cinco más. Veremos donde llegan porque no sé ni cuando es la época.
Me has emocionado con lo de los zarcillos. A mí siempre me gustaron los de la viña y de las calabazas, los palitos huecos. Se agarran como bien dices, sorprendiendo con la fuerza, como los bebés, como nosotros mismos aferrándonos a la vida.

jajajaja, NINA, casi creo que hablabas de mí con "no es muy angélico(al) pero sí terco(a)..." Probarlo no es tan difícil. O vienes, o va, jajajajaj, ya fuera todo tan complicado.
Guardé un único botito para un amigo. Pero a él ya lo amenacé con enviarle la pantana para que practique a hacerlo. Variada la idea inicial, te puedo hacer llegar a ti el envase. Que para el año que viene, ya habrá más.
Procuro vivir, sí, y pretendo que a lo largo, a lo ancho, a lo alto. A veces lo haré mal pero prefiero antes que dejarla pasar. Cuando me corten las alas, si llega el momento, que no sea sintiendo que no lo intenté.
Muchísimas gracias por seguir por aquí pese a mi dejadez de los últimos días. Un beso enorme para ti.

ANÓNIMA personita, vale para los dulceros y para los no tantos, así que invitada quedas si vienes por aquí antes de, digamos, el 6 de enero, que ya no quedará. De todas formas, podemos hacer una listita para la próxima vena pantanera, jajajajaja, y voy recogiendo botitos para mermeladas desde ahora. Un saludito y gracias por estar.

Adormidera dijo...

Hola, CALOHE.
El secreto de los tres años no te lo sé explicar. Mis padres las suelen dejar en la huerta lo máximo posible, sobre todo si les da el sol. Igual me han aconsejado a mí para mis calabazas y para ésto. Y luego, bien sea porque la planta está ya seca, o porque interese o por demasiadas inclemencias, las cogen y dejan en los bordes de las paredes un tiempo más, o directamente las guardan en el pajero. A estas alturas las cidras parecen tambores si las tocas. Creo que me dijo mi madre, que cuanto más tiempo maduren, más seguridad que no se estropearán. Por ejemplo, esta pieza está desde entonces, porque mi padre cogió varias para mí pero no me dio tiempo a usar de una vez. Lo fui haciendo en inviernos sucesivos. También es verdad, que quedaban dos, y la otra ya estaba mala por dentro. En qué va, no te sé decir. Yo, por si acaso, estoy dejando en la huerta , veremos cuanto tiempo más me aguantan.
En cualquier caso, aquí la pantana sólo se usa para hacer caldo de leche -un plato antiguo que a lo mejor me atreveré a hacer porque es muy sano y curioso-, añadir un poco en el potaje (poco), y ésto. La gente no le da mucho valor porque además suele crecer sin cuidado alguno. No sé si será casualidad pero a veces me he fijado que a menos cuidados, más resistencia.
Un besazo

Adormidera dijo...

Hola, TANCI!!!!
La pulpa es lo que se desgreña.
Y cuanto más hecha la pantana, más fácil se deshace en cabellos.
A veces pasa que te queda algún trocín entero, sobre todo en estos frutos viejos. Si lo escachas con el tenedor, también se hace hilo, pero a mí me gusta encontrar algún tropezón así. Es como cualquier otra fruta confitada. Ummmmmmm, una delicia con un color super bonito.
¿Tienes pantanas?
Estas salieron simplemente pq tiré unas semillas. Igual que de calabaza y calabacín. Me encanta cuando me sorprenden sin esperarlo. Creo que si tuviera que seguir todo el proceso, me aburriría antes. Así es como un regalo. Y cada año suele salir algo o varias variedades sin yo saber de qué. Ha habido temporadas que salían hasta acelgas. Auténticas sorpresas que da la vida cuando devuelves a la tierra las semillas.
Un beso de año nuevo feliz.

picapusa dijo...

No sabía que hacer cabello de angel tenía tanto trabajo... , casi tanto como las relaciones humanas ,

Me ha encantado todo el proceso de fabricación, y me alegro que , como tu dices , este año te haya salido especialmente dulce.

un beso adormidera

MolyGalicia dijo...

Hola niña!!!!...espero que hayas tenido una excelente entrada de año!!....me encanta el cabello de angel, pero madre mía que labor!!...sin duda merecerá la pena, sobre todo cuando se ofrece generosamente a visitas o no visitas.....

Besiños guapetona

Nina Maguid dijo...

Adormidera, te llamaré Despertadera, eres un volcán de energía! Gracias por tu ofrecimiento, pero me sentiría mal de quitarle el cabello (de ángel) a tu amigo. Por el momento hagamos de cuenta que me lo has mandado, pero el año próximo no te indulto! Me gusta haberte conocido :)

tanci dijo...

Querida Adormidera: gracias por tu aclaración. Hace mucho tiempo hice dulce de pantana, de una bien grande que creció. Pero al haber separado sólo las greñas, en realidad lo que me quedó fue la mitad de un botito.Entonces me sentí algo frustrada porque la pulpa no la utilicé y fueron muy pocas las greñas para semejante pantana. Y sí, tengo cuatro grandes pantanas curadas que no empleé este año, ni el pasado... por lo que según tú estarían de lo mejor.También tengo chayotas, aunque ya van finalizando. Me sigue rondando la cabeza la agricultura ecológica...deja ver.
Un abrazo y buen año de cosechas.

Juan dijo...

Hola Adormidera. Vuelto ya de los días de final de año y después de casi ponerme al día en cuestión de contestaciones, creo que ya va siendo hora de que seas tu la depositaria. He tardado un poco más, sí, pero es que he leído más de una vez tu entrada y muy en especial, el prólogo.
¿Quién no se enreda en la vida? unos más otros menos, pero todos y cada uno en cualquier momento acaban enredándose, unos se enredan en sueños, otros en ilusiones, otros en pensamientos y muchos en zarzas de donde cuando intentan salir se producen varios y dolorosos arañazos. Esa es la vida, ir dejando jirones a cada paso que se da, como esa pantana de la que tu has sacado ese maravilloso y dulce cabello de ángel, pero para sacarlo, previamente has tenido que hacerla mil trozos. De un jirón has sacado casi una flor, eso es lo maravilloso. Tan maravilloso como leerte y como ver las cosas tan estupendas que pones, a cada cual mejor. Eres tan resistente y tan prolífica como tu pantana. Si me gusta leerte es por como te defines, es por como te representas y es por la energía, dulzura y amistad con la que continuamente te prodigas.
Y después de este rollo que he soltado solo me queda decirte "un cabello de ángel delicioso y un relato maravilloso".
Te deseo un feliz 2009 para ti y toda tu familia y que los Reyes Magos te sigan trayendo todos los regalos con los que nos obsequias, pero te deseo muy especialmente que en este año se cumplan todos tus mejores deseos.
Saludos

martuki dijo...

Qué maravilla de pantana!nunca la había probado, hace muchísimo que no pruebo éste dulce, recuerdo de pequeña una confitería donde íba con mi madre y lo comía en un relleno de pastel del que no recuerdo el nombre. Las fotos espectaculares, preciosas, luminosas!, un beso

Adormidera dijo...

PICAPUSA, las relaciones humanas llevan más labor. Tanta que a veces enfrascarse en la cocina o aquí, hace perder tiempo de dedicarse más a ellas. Al menos a veces me da la sensación...
¡¡un besazo enorme y feliz semana!!

Meu neniña MOLY, si no fuera por ofrecerlo a los demás, jajajajjaj, yo me bajaba del carro de hacerlo ya mismo!!
Aunque me da penita que se vaya perdiendo y casi quede para uso de profesionales que, por otro lado, tampoco lo hacen así.
Un abrazo

NINA, hoy me quedo en polvorilla mojada. jajajajajjaja, creo que anoche no dormí tantas horas como debería y aún el sol no me recarga las pilas. Espero no sea contagioso
A mí también me gustas tú, aunque no hace falta halagarme, sólo recordarme llegado el momento este compromiso nuestro, jajajaja ;)

TANCI, que no se diga, a por ellas cuando tengas un tiempito!! Bueno, no a por todas, con una pequeñita te vale para probar. ¿Sabes otra época que a mí me gusta hacer alguna empanadilla si queda cabello aún? En carnaval. Esto ya no es tradición, pero si me ha quedado en la nevera, suelo recordar el sabor allá por mi cumple, por la fiesta del Almendro en flor o en pleno carnaval.Si te animas, ya nos contarás.
Vi tu carta a los Reyes y más... pero ando con el tiempo enredándome manos y neuronas. Un besote

Adormidera dijo...

JUAN, llevo todas las navidades, y desde antes, pensando qué pedir a los Reyes Magos. Y a día de hoy, aún no lo sé.
No porque no haya nada que no me haga ilusión. Sino porque cuando soy feliz, jolín, se me olvida lo que me haría más aún.
¿Para qué más, si ya lo soy un poco (mucho)?
Bueno, miento, ayer lancé un pedido al viento pero era común y como común entendí que no podía encapricharme yo sola. Así que tengo un deseo a medias a medio cumplir.
Salvo éso, sólo salud para seguir.
Claro, a día de hoy.
A saber qué antojo se me pasa por la cabeza mañana o pasado.
Y siendo así, te agradezco la manga que me has dejado con tu espeanza para mí.
Ojalá para TODOS nosotros sea un año feliz,y si no lo fuera a ratos, al menos tengamos el empujoncito propio y ajeno para llevarlo.

MARTA,un besote mañanero, perezoso y fresco. Jolín, no sé si enchufarme una tostada con cabello a ver si espabilo, jajajajjaja. En serio: gracias por venir.

Ajonjoli dijo...

Hola Adormidera,
¡feliz año!
acabo de regresar a mi isla (al ladito de la tuya) y quería pasar a agradecerte tu comentario y desearte un buen 2009. Me ha hecho mucha ilusión leerte, saber que hay alguien por ahí que se toma el tiempo de leer lo que una escribe es una alegría. Y, además, así he tenido la oportunidad de conocer tu blog, y me han encantado tus relatos y tus recetas. Te enlazo para no perderte de vista.
El cabello de ángel me recuerda a mi madre, que lo suele preparar, aunque nunca le he preguntado cómo se apaña para abrir la cidra, ¡pero no la veo arrojándola a la calle! Si encima es una cidra de tu huerta, mucho mejor. Por cierto, que por aquí también ha llovido a mares, nuestra huerta parece la jungla y está llena de charcos.
Un beso y un placer conocerte.

Adormidera dijo...

Muy buenas, AJONJOLÍ, no me hables de agua, que aquí llevo ya meses intentando que entre un pequeño tractor y no hay manera que se oree lo suficiente para que pueda hacer el trabajo sin empantanarse.
Ahora llevamos dos días de solito y temiendo estoy que se haya acabado lo bueno con el invierno.

Gracias por tu visita. Mi comentario no era más que manifestar que de fantasma incorporeo tengo poco. Y aprendo y me contagio también de tí.

Un beso

Apicius dijo...

Hola Adormidera:
Me ha gustado el método de tirarla escaleras abajo para romper la cascara de la Pantana (cidra).
La verdad yo nunca la he tenido tres años en espera, las suelo tener colgadas en una red, en lugar oscuro, hasta que golpeándolas con los nudillos, suenen a hueco, como bien dices parece que se golpea en el cuero de un tambor. Este secado suele durar aproximádamente entre 10 y 12meses, aunque estoy de acuerdo cuanto más seca mejor.
La rotura de la cascara, en fresco le llamaría piel, pero así endurecida es una verdadera cascara, la golpeo con una tabla para que se vaya resquebrajando la cascara y posteriormente sacar una bola blanca como la nieve, desde aquí sigo más o menos el proceso que indicas. Nunca le he añadido almendras, la próxima vez lo haré.
En la fotografía me ha extrañado el color blanco, transparente, del cabello de ángel.
El mio es de color dorado, color que toma cuando a base de darle vueltas y vueltas en la cazuela y ya casi deshidratado el cabello, el azúcar empieza a caramelizarse y le da un bonito color, como las cabelleras rubio/rojizo que exhiben algunas mujeres.
Enhorabuena por el blog del cual seré lector en lo sucesivo.
Con el permiso correspondiente y si es de tu interes, pondré un enlace en mi blog de La cocina paso a paso al tuyo.
Saludos y a seguir deleitandonos con tus aportaciones.

Adormidera dijo...

APICIUS, por favor, sin permiso ninguno para enlazarme donde quieras, ¡¡si el honor es mío!!

En cuanto al resto, te cuento:
El dorado efectivamente se consigue con el punto y dar vueltas y vueltas. De hecho mis mermeladas siempre quedan mucho más doradas de las que suelo ver por la red. Pero estos cabellos están entresacados. Si los vieras en un bol grande, con algo del poco almíbar que le dejo, sí lo verías de ese tono. Y ahora que pienso al leerte, se me olvidó al copiar la receta, añadir un chorrITO de limón, que le pongo para evitar cristalice, y me da que también retrasa el momento de quemarse el azúcar.
jajajajajajaj, lo de tirarlo escaleras abajo fue el método de alguna vez, la tabla también lo intenté, y aunque tengo talla para no dolerme, la verdad es que se me estremecía hasta el alma con el golpe, por eso decidí que mejor un martillo grande. En el fondo, todos tienen el mismo sentido, que se resquebraje la cáscara -dices bien-.

En cuanto a las almendras, era fórmula de las tías-abuelas de la familia. Lo anoté y auqnue en otras cosas he podido variar la receta (ellas la hacían con una base de almíbar con más azúcar y luego añadían las hebras), los templumes sí que los he conservado.

Gracias por tu visita y vuelve cuando quieras. Las puertas siempre están abiertas, café no suele haber sino para las fiestas porque se me caduca , pero té negro, agua, zumos y de poco para acá té verde siempre se puede sacar.
Un saludo

Apicius dijo...

Hola Adormidera:
Tu blog tiene ya un enlace en el mio.
Saludos